sábado, 17 de mayo de 2008

Hasta Siempre, Campeón


Sergio Alonso, jugador de Playas de Castellón, anunció este viernes, en rueda de prensa celebrada en el pabellón Ciutat de Castelló, su retirada definitiva de las canchas, debido a la afección cardíaca de la que fue operado hace cuatro años y que le obligó a estar un año alejado de las pistas.

Alonso, de 30 años, explicó que su decisión se basa en la última revisión médica a la que se sometió recientemente, tras la que los doctores le recomendaron que “era el momento de retirarme”. “Hace cuatro años me operaron del corazón y, afortunadamente, pude volver a jugar –indicó-. Pero todo esto tiene una cara amarga, y es que he forzado demasiado”.

El portero internacional manifestó que su carrera profesional termina de “forma radical”, puesto que ya no podrá “entrenar con los compañeros ni jugar los compromisos que el club tenga. Para mí comienza una nueva etapa, y la afronto con la mayor de las ganas. Mi ilusión es seguir ligado al deporte, ya que durante este tiempo he concluido la licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y Deporte, con la especialidad de gestión deportiva”, añadió.

Sergio, que estuvo acompañado durante la rueda de prensa por la plantilla, cuerpo técnico y directiva de Playas de Castellón, mostró su agradecimiento a todos los estamentos del club por “el apoyo recibido en estos momentos difíciles” y a aquellas personas que “han estado junto a mí en cada momento, y que me apoyaron mucho cuando me operé, sin saber si iba a volver a jugar”.

Recuerdos de una dilatada carrera
Además, Sergio Alonso aprovechó para recordar los mejores momentos de su carrera deportiva. El último partido, disputado el pasado día 10, enfrentó a Playas con ElPozo Murcia Turística, un club que le ha marcado mucho a lo largo de su trayectoria.
“Fue un encuentro especial, porque ElPozo ha supuesto mucho para mí –admitió-, porque fue donde llegué a lo más alto en mi carrera. En Playas, he vuelto a tener buenas sensaciones, por lo que, en ese partido, sentí una doble felicidad”.

El guardameta madrileño señaló que guarda “muy buenos recuerdos” de su etapa como profesional. “Son muchos: la gente con la que coincides, los compañeros de vestuario, tantas sensaciones y experiencias, y las amistades. Eso es lo que me voy a llevar. Además, he podido disfrutar de los títulos, tanto a nivel de club como personales”, finalizó.

Fuente: LNFS.es

"Quien se acuesta con niños..."

Hay ocasiones en las que los culebrones traspasan la pantalla, dejan de ser ficción y se convierten, desgraciadamente, en absoluta realidad. Y duele, aún más si cabe, cuando se habla de jóvenes, con todas las de ganar, pero también, como se te quiera presentar la vida, con todas las de perder.

Ayer viernes 16, en Misuri (EEUU), una mujer de 49 años fue
acusada por incitar al suicidio a una adolescente tras adquirir una identidad falsa con la que, a través de MySpace, se hizo pasar por un joven enamorado de la víctima. Megan Meier se quitó la vida con 13 años, en su propia habitación, allá por octubre de 2006, cuando Josh Evans, el supuesto pretendiente, manejado por Lori Drew, decidió rechazarla después de varias semanas de contacto.

No se lo pierdan. Drew resulta ser la madre de una amiga de Meier y quien creó la cuenta en el site, supuestamente, con la intención de averiguar qué decía Meier acerca de su propia hija. Haciéndose pasar por un adolescente de 16 años, contactó con ella, flirteó y hasta le dijo que le quería. Pero poco duraron los "días de color de rosa" y pronto llegaron los insultos y los "no te quiero", situación que Meier no soportó.

La vista de Drew se producirá en junio. La defensa sostiene que la acusada no podía saber que con su actitud podría causar daños. Por el contrario, la acusación, que asegura que Drew no actuó sola, afirma que se violaron las reglas de la web al emplear información falsa para un cierto fin. Y lo cierto es que
MySpace lo deja bien claro en sus cláusulas: "es ilegal o está prohibido suplantar o intentar suplantar a otro Miembro, persona o entidad" (como poco).

Que hay ocasiones en las que uno debe dejar hacer.
Qué necesidad...
Qué necesidad de repudiar, de decir que
el mundo es un lugar mejor sin uno falta, que uno no es bueno con los demás; máxime si el destinario es propenso a la depresión.
Y, ahora, a la espera de que le puedan caer 20 años.
Permitan que los adolescentes resuelvan sus asuntos, que no son otra cosa, sino asuntos de adolescentes.