
Hoy podría ser un gran día por muchas cosas, entre ellas, porque hace un sol de escándalo, porque los enanos vendrán a comer este mediodía, porque mañana acabo las prácticas o porque el sábado, por fin, tengo planes.
Sin embargo, creo que hoy es un gran día, aunque igual la expresión es algo exagerada, porque después de tanto tiempo voy a consumar algo que llevaba mucho queriendo hacer.
Y se cumple mientras escribo.
Quizás es que no tenía ninguna 'excusa' para volver a retomar este blog, pensar en darle un cambio de look en cuanto al contenido se me hacía difícil. Así las cosas, y a pesar de los tiempos que corren, ¡no tengo internet! Al menos en casa, porque lo que pocos sabrán es que hace mucho que caí en la tentación satánica de viajar por la Red desde el curro :-)
No sé cómo pude aprobar la asignatura escribiendo post a contrarreloj cada vez que alguien me dejaba 'conectarme' a él. Pero sucedió.
Nada más comenzar las vacaciones, la idea de hacer un blog –que sí, que Tecnología sirve para algo–, se implantó en la cabeza de una compañera de carrera y en la mía propia. Tardó en nacer, y más ha tardado en concebir un sólo mensaje, mío, el único, para más señas. No cumplimos el objetivo, pese a que la idea era bastante seductora.
Así que aquí vengo hoy, dispuesta a escribir semejante sermonete sobre lo que me ronda. Además, me trastoca cada vez más ver las visitas que llegan hasta aquí, incluso, desde el otro lao del charco. Qué disparate.
Claro, y el hecho de que haya dejado atrás, HOY mismo, la pereza y el '¿qué digo?' se explica por la aparición estelar de mi careto en El gran debate de La Opinión, en su versión impresa.
Ahora ya sabéis dónde me he metido estos meses.
Entre especial y especial, hemos sacado tiempo para aparecer dos veces a media columna veraniega, esta vez debatiendo sobre el arte de comer con cubiertos o con los dedos –de ahí la preguntica–, mientras la anterior discutimos amistosamente sobre mares.
Y esa alegría que se lleva mi cuerpo.
Ciertamente un orgullo, si recuerdo las incanculables veces que me he imaginado estampada en las páginas de un diario.
Pic: ¡El yogurt se come con los dedos!


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