La Champions League ya tiene finalistas. Manchester United y Chelsea se verán las caras en el estadio Luzhniki en Moscú (Rusia), donde el 21 de mayo se decidirá el mejor equipo de Europa.En la primera semifinal pudimos ver cómo el Barcelona volvía a caer ante un equipo inglés en competición europea. Y van cuatro. Hay quien lo tilda de maldición y quien, quizás, lo tachará de inefectividad. Bien es cierto que el Barça de Rijkaard fue el dominador del encuentro pero, como ocurrió en la ida, no hay mal que por bien no venga, ni victoria sin goles. El Manchester se llevó el gato al agua en Old Trafford con un 1-0 a favor y vuelve a jugar una Final de la Champions después de 9 años; Cristiano Ronaldo ya prefiere no confesar su futuro hasta después de la gran cita y los aficionados culés exigen una solución a 'la mala racha' con un cambio de presidente.
Perdimos la oportunidad de ver al único representante español en la Final, y también aquélla de soñar con una final con un algo de acento español. El Chelsea - Liverpool prometía emoción y tensión a dosis iguales, pero los 'blues', que nunca se han jugado nada en el viejo continente, consiguieron reponerse de aquel partido de ida donde ejercieron de reservones. Se llegó a jugar la prórroga, pero al Liverpool sólo le servió para maquillar el resultado a un 3-2, que les deja sin la que hubiera sido su tercera final en los últimos cuatro años.
Entre ingleses anda el juego
Y en juego anda algo más que un Título.


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